domingo, noviembre 7
miércoles, julio 7
añoranza de la maleabilidad
Eso es lo bueno.
Lo malo es que atravieso como cuatro ejes y en todos corro el peligro de morir, porque al parecer eso de las direccionales es algo que ya no se estila mucho. Y hace rato me salpicó un coche que pasó por un charco; el sueño de todo loser que mientras va caminando siente que está en una película o de perdida en algún video noventero.
Eso es lo malo.
Pero igual lo seguiré haciendo. Es mejor que llegar a la casa y no hacer nada. Preferible pensar que no leí, no escribí y no limpié porque llegué cansada por la caminata que por estar en twitter y facebook.
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He tenido muy abandonado Gracias, No. Ya hasta da flojera hablar del abandono de los blogs, lleva mucho tiempo gozando de su inminencia.
Eso es lo malo.
PERO a veces actualizo mi tumblr. Muy a veces. Lo había mantenido un tanto 'en secreto', eso es irrelevante ahora. Encontré en tumblr un buen escape a mis arranques emos eventuales.
Eso es lo bueno.
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Me acordé de la primera vez que sufrí porque alguien no me quería. Hasta donde recuerdo, han sido muy pocas las personas que he querido que me quieran y no me han querido. Casi podría decir que esa ha sido la única ocasión. Estaba en quinto de prepa y me la pasaba escuchando el Mellon Collie... Realmente mi vida no estaba nada mal, pero yo buscaba la manera de sentirme pésimo para que la mayoría de las canciones me ajustaran mejor. Me internaba en un pasillo de la prepa y sufría. La verdad es que me dolía más lo que las canciones decían que mis propios pesares. Gozaba de la compatibilidad que alcanzaba con lo descrito en 'In The Arms of Sleep', aunque fuera mitad imaginaria.
Sleep will not come to this tired body now
Peace will not come to this lonely heart
There are some things I'll live without
But I want you to know that I need you right now
I need you tonite
Aww.
En la prepa era muy fácil inventarte sentimientos, enamoramientos, decepciones, mejores amigas, pasiones, afinidades, emociones en general. También era fácil renunciar a ellos. Eso era lo bueno. Ahora todo tiene una carga de realidad muy pendeja e innecesaria. Y molesta. La realidad es la nueva imaginación y ya no se puede resumir en una canción de los Smashing Pumpkins. La realidad ya no se deja agarrar, amasar y botar como antes.
Eso es lo malo.
domingo, julio 4
el mes pasado este blog cumplió cinco años.
sábado, mayo 29
lunes, mayo 17
Lollapalooza vs Lavadora
Y ya empecé a aplicar el último recurso: el de los trajes de baño.
Lollapalooza 1 - Lavadora 1
miércoles, mayo 5
No sé de cine II: The Human Centipede
Cuando era estudiante de filosofía tenía los sueños más inverosímiles de la historia, pero a veces me dejaban un muy buen sabor de boca; como aquella vez en la que soñé con una extraña versión del mito de Aristófanes y su andrógino. En mi sueño estaba en un súper y veía hasta el fondo, en la pared donde van los vinos y los licores, una suerte de proyección de lo más casera. En las imágenes proyectadas aparecía la cara de un niño con muchos mocos y mucha mugre, de esa que queda como huella después de que las lágrimas corren por los cachetes sucios. Después el cuadro se iba ampliando y pintando de rojo: el cuerpo del niño estaba totalmente ensangrentado. El cuadro seguía alejándose y se veía que el niño no tenía dos, sino cuatro piernas; no dos, sino cuatro brazos y no una sino dos cabezas. No era solo un niño, sino un niño y una niña cosidos por la panza; una escena totalmente desgarradora. El responsable de todo esto era un hombre por demás locochón que tenía en mente recrear al andrógino.
Todo eso proyectado en la pared de un súper. Después el sueño se ponía de hueva y salía una tipa hablando de María Zambrano y no sé qué y bueno, eso ya no nos importa. Bastante larga ha sido ya esta introducción innecesaria. Todo esto viene-a-colación porque siempre me pareció una idea increíble y fascinante que existiera alguien obsesionado con unir a seres humanos por medio de una intervención quirúrgica.
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También a este joven Tom Six le pareció una buena idea y co-escribió y dirigió The Human Centipede (First Sequence), una película de bajo (muy bajo) presupuesto que, según la opinión de algunos expertos, pasó a ser de culto de la noche a la mañana. Para mí, que no sé de cine, es una gran idea... un tanto desperdiciada.
El simple resumen de los primeros minutos de The Human Centipede resulta grotesco, desagradable y repulsivo; sin embargo, la película se queda corta ante los alcances perturbadores que pudo haber tenido. Es tímida en cuanto a la profundización de la factibilidad fisiológica de los experimentos de Heiter, el procedimiento se explica solo someramente (algo insatisfactorio en una época en la que todo se investiga googleando).
Es poco innovadora en el sentido de su planteamiento: dos amigas que están viajando por Europa se descubren perdidas en medio de una zona que desconocen, no tienen señal en el celular , están buenísimas y pecan de ingenuas. Aburrido. Los diálogos son completamente predecibles y los momentos en los que el guión goza de cierta inteligencia, los actores se encargan de destazarla y enterrarla.
Y es que el principal problema de The Human... es el casting. Es obvio que la película está situada en Alemania porque querían que el actor Dieter Laser interpretara a Heiter con su terrible acento cuando intenta hablar inglés; lo cual distrae y mortifica, uno no sabe si reír o llorar. Las actrices en pocos momentos logran entrar en su papel, pero la mayoría del tiempo uno se pregunta cosas como qué pensarán sus mamás al ver esta película.
Aún así, recomiendo ampliamente que la vean. A pesar de que tiene muchos elementos que hemos visto mejor realizados en otros lados (Hostel, Saw, mi sueño), también tiene algo que hará que la tengan en la cabeza por días. Véanla por el simple deseo (morbo) de ver algo que no debería pasar. Un orificio que es para desechar nunca puede ser un conducto. Pero ese algo que no debería pasar de hecho pasa frente a nuestros ojos; sin la crudeza que se esperaría, sin la carga de realidad que podría alcanzar, pero pasa. Y no es agradable.
Aquí dicen que el director reprimió varias cosas en esta primera secuencia y que para la segunda parte vendrá con todo. Seguramente la voy a ver y seguramente sentiré náuseas de nuevo. Tengo ganas de ver concretadas las cosas que imaginé pasarían en este repulsivo relato de una obsesión malsana.
martes, abril 27
El encuentro del siglo.
LOLLAPALOOZA VS LAVADORA
Primer punto para Lollapalooza: tocará The National.
Traen nuevo disco así que en teoría deberá ser diferente a las cuatro veces que los he visto en vivo.
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lunes, abril 12
Dead Set
Hace unos días leía un artículo (recomendado por Paxton) sobre las razones por las que las películas de terror contemporáneas difícilmente provocan... terror. Eran varias, pero en pocas palabras postulaban que se debe a que ya nadie se arriesga. Las historias resultan predecibles -en muchas ocasiones son remakes, así que el espacio para la novedad es casi nulo- y los sustos a veces se convierten en bostezos y, la mayoría de las veces, en risas. Ahora bien, hay distintos tipos de risas: las que están provocadas por algo que nos resulta por demás ridículo y aquellas que están acompañadas por un nerviosismo que cuesta trabajo ocultar. A estas últimas generalmente las antecedió un grito de... terror. Y son las que no me canso de buscar, aunque cada vez es más difícil dar con ellas.
Dead Set es una mini serie de TV de cinco capítulos hecha en Inglaterra. La descubrí gracias a un twittero y, tristemente para todos los amantes de los zombies, no viene a salvar el género, ni a replantearlo ni a llevarlo a otro nivel. Pero sí viene a complacer con unas secuencias logradas espectacularmente (amamos las tripas y amamos ver que alguien las devore). Ayer vi los primeros cuatro capítulos y me quedé con un buen sabor de boca: sustos decentes, buenos actores y un planteamiento original y "simpático", por llamarlo de algún modo.
Todo gira alrededor del show Big Brother, con la casa llena de inquilinos que se encuentran totalmente ajenos a lo que sucede fuera de su set. La frase "Big Brother ain't watching us" [Big Brother no nos observa] resulta realmente inquietante, sobre todo si tomamos en cuenta que nosotros, los espectadores, estamos incluidos en ese gran hermano. Ya no queda nadie que observe.
La trama deja mucho, mucho que desear (no hay complejidad alguna y las problemáticas son las mismas situaciones que hemos visto sesenta veces), pero esta simplicidad queda parcialmente compensada con las referencias a películas de Romero que están por todos lados, incluso en frases enteras, como "They're coming to get you, Barbara!", por la legendaria secuencia de los hermanos en el cementerio de Night of the Living Dead.
Las tripas y la sangre aparecen a cuadro a la menor provocación y se ven muy bien. Dead Set recibe una de mis famosas enhorabuenas de pulgar porque es como una tarea escolar bien hecha, pero nada más.
domingo, abril 4
miércoles, marzo 24
No sé de cine I: The Straight Story.
Uno de los problemas con los que me enfrento todos los días en el trabajo (para quien no me conozca: soy editora de subtítulos) es lidiar con juegos de palabras. Me gustaría poder traducir exactamente lo que The Straight Story significa, pero en un solo subtítulo sería imposible. A veces quisiera poner algún tipo de nota al pie que explicara lo que puede llegar a abarcar una palabra o una expresión completa, pero solo soy traductora de subtítulos. Una traductora de subtítulos con blog.
Straight no sólo se refiere al apellido del protagonista, también, como lo dice el título oficial en español, es una historia sencilla, directa, sin rodeos. Straight además puede ser la característica de un camino, aquel que se despliega en línea recta. Y, sin embargo, la película no se consuma en una trama simple. Más bien, es precisamente por su claridad y transparencia que se puede ver más profunda y específicamente la delicadeza del tratamiento de los personajes y los problemas que se gestan en el universo de cada uno de ellos.
Alvin, veterano de la Segunda Guerra Mundial, decide ir a visitar a su hermano Lyle, que vive a varios miles de kilómetros de distancia. Lyle acaba de sufrir un infarto, lo que provoca que Alvin tome conciencia de la finitud de la existencia de ambos y decide ir a visitarlo antes de que sea demasiado tarde; para lo que será necesario que deje atrás una vieja rencilla que provocó una separación prolongada por varios años. Alvin es un anciano que no puede conducir y vive con su hija, Rose, que padece algún tipo de impedimento mental y del lenguaje. Finalmente, decide hacer lo que cualquiera haría: atravesar una buena parte de Estados Unidos en su podadora.
The worst part of being old is remembering when you was young.
The Straight Story dibuja la vida de un hombre que se descubre peligrosamente cerca de la muerte (la suya y la de su hermano) y que por primera vez recibe pistas de su impotencia ante ella. Pero antes de abandonarse a la lamentación y el arrepentimiento, Alvin, maravillosamente interpretado por Richard Farnsworth en su último papel antes de morir, decide sobreponerse a sus limitaciones naturales y emprender un largo viaje. Entre los testigos de la proeza brota un sentimiento que va siempre de la sorpresa al respeto. Todos se vuelven un eslabón para que Alvin llegue a su destino y él deja una marca en cada uno, la mayoría mucho más jóvenes que él.
Lejos de ser aleccionadora, estamos ante una película que angustia, como casi todo lo que hace Lynch. La idea de encontrarse inútil y dependiente después de haber sobrevivido una guerra puede convertirse en una maldición que pocos logran sacudirse. Alvin Straight sabe que su vida está llegando a un fin y que su cuerpo responde cada vez menos a sus órdenes, pero es esta conciencia lo que le permite realizar el último esfuerzo que resulta doble: moral y físico. Debe tragarse su orgullo y volver a hablar con su hermano y debe ponerse en marcha para lograr llegar a verlo. Toda la travesía está enmarcada en paisajes extenuantes, pero la música es el elemento clave que realza y equilibra los contextos de la película.
El score, como en tantas otras ocasiones en el cine de Lynch, fue elaborado con el cuidado impecable que solo puede verse reflejado en las composiciones de Angelo Badalamenti. Los temas de Rose y de Alvin resultan conmovedores y resplandecientes en su belleza country-instrumental. Basta con cerrar los ojos y escuchar el score completo, la película se desliza lentamente en la memoria con todos sus detalles; desde la sonrisa llena de preocupación de Rose al ver partir a su papá, hasta la alegría y complacencia de Alvin al encontrarse sobre el camino que lo llevará a reunirse con su hermano después de tanto tiempo de no estar cerca.
Quizá debí especificar desde el comienzo que es el retrato de un caso verídico. Pero en realidad no creo que haga falta cuando lo que provoca esta película es tan palpable y, a fin de cuentas, real.
martes, febrero 23
No sé de cine
Esta inocencia (por no decir ignorancia) es la única herramienta con la que cuento para hablar de cine. Es por eso, querido y desocupado lector, que lanzo esta advertencia, porque aquí no encontrará otra cosa que una sencilla opinión (y quizá una anécdota personal eventualmente). En primera instancia había hablado con Paxton sobre hacer recomendaciones de películas sangrientas, pero no veo por qué he de limitarme a eso, si me gusta de todo.
Como conclusión: No sé de cine, pero no puedo imaginar cómo sería mi vida si no pudiera ver las decenas de películas que veo mensualmente. No sé de cine, pero no puedo evitar querer invitar a alguien a ver algo que me dejó fascinada, no puedo evitar compartirlo. No sé de cine, pero amo al cine. Espero que algunos o muchos de ustedes encuentren que este amor es contagioso y con eso me daré por bien servida.
Pronto, la primera recomendación en No sé de cine.
miércoles, enero 6
Mis 26 películas favoritas de la década que ya pasó.
2004. Dirigida por M. Night Shyamalan.
25

Saw
2004. Dirigida por James Wan.
24

Legally Blonde
2001. Dirigida por Robert Luketic.
23

Dogville
2003. Dirigida por Lars von Trier.
22

El Hueco de mi Corazón (Ett hål i mitt hjärta)
2004. Dirigida por Lukas Moodysson.
21

El Viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi)
2001. Dirigida por Hayao Miyazaki.
20

Garden State
2004. Dirigida por Zach Braff.
19

Lost in Translation
2003. Dirigida por Sofia Coppola.
18

Match Point
2005. Dirigida por Woody Allen.
17

Spider
2002. Dirigida por David Cronenberg.
16

Hable con ella
2002. Dirigida por Pedro Almodóvar.
15

Dawn of the Dead
2004. Dirigida por Zack Snyder.
14

24 Hour Party People
2002. Dirigida por Michael Winterbottom.
13

Big Fish
2003. Dirigida por Tim Burton.
12

REC
2007. Dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza.
11

District 9
2009. Dirigida por Neill Blomkamp.
10

28 Days Later...
2002. Dirigida por Danny Boyle.
9

The Man Who Wasn't There
2001. Dirigida por Ethan y Joel Coen.
8

Tres... Extremos (Sam gang yi)
2004. Dirigida por Fruit Chan, Takashi Miike y Park Chan-wook.
7

Stranger than Fiction
2006. Dirigida por Marc Forster.
6

El Espíritu de la Pasión (Bin-jip)
2004. Dirigida por Kim Ki-duk.
5

Oldboy
2003. Dirigida por Park Chan-wook.
4

2003-2004. Dirigida por Quentin Tarantino.
jueves, diciembre 31
Mis cosas favoritas del año que acaba.
Lo mejor:
Libro:
Siento una sana fascinación por los temas apocalípticos. Lullaby de Chuck Palahniuk.
Película:
Sin duda, District 9. Hacía ya mucho tiempo que no me sentía tan desesperanzada.
Otras menciones:
Inglourious Basterds. Trick 'r Treat.
Serie de televisión:
Posiblemente una de las series más inteligentes de los últimos tiempos. O la más. Temporada 2 de Damages.
Canción:
No hay otro modo de describir esta canción: es perfecta.
Just War de Danger Mouse & Sparklehorse ft. Gruff Rhys.
Disco:
El mejor relato de la angustia original.
The Antlers, Hospice.
Concierto:
Impecable, breve y terriblemente triste.
The Antlers. 29 de octubre, Los Ángeles.
Blog de música:
Sin duda, Flaming Milk.
-Ya más personal-
Post en Gracias, no:
No hay mucho de dónde escoger.
Walter Mitty-ing
El mejor día:
Cuando JuanRa llegó a recoger mis restos a San Diego, después de viajar por 12 horas desde la Ciudad de México, con escala en Guadalajara y Los Ángeles. Solo para verlo. Y valió la pena.
Mención más que especial
para Eileen Truax (también conocida como Chilangelina) por hacerme la mayor cantidad de paros que alguien me ha hecho. Nunca terminaré de agradecerles, Eileen.
Esto nos lleva directamente a la mejor ciudad:
Los Ángeles. Yo no entendía la fascinación y alardeo, pero de verdad no conozco otro lugar como LA. He odiado casi todas las ciudades gringas que he pisado (Austin, te estoy viendo), pero LA es todo lo que dicen que es. Mucha falsedad, pero también mucha sinceridad. Nunca había visto tantos vagabundos loquitos en un solo lugar :D
Lo peor:
- La peor película que vi fue 2012. Y eso que a mí me encanta el cine de catástrofes, pero es que no puedo creer la tomada de pelo que es este engendro derrochador de efectos especiales y diálogos predecibles y baratos. Pero no creo que busque ser mucho más, así que bien por ella.
- El peor día del año fue el que pasé en urgencias de un hospital acá por Tlatelolco. Jamás me había sentido tan humillada e impotente. Espero un día poder terminar de escribir sobre esa semana del terror que pasé cuando me enfermé. Por ahora no me animo, solo dejaré este recordatorio. A veces hace falta que sucedan cosas como esta para que uno valore cada detalle de la vida: desde poder caminar hasta la familia que nos rodea y apoya. Creo que lo mejor de lo peor del año es que aprendí mi lección.
Que tengan un gran 2010.
martes, diciembre 15
Estudio del paralelismo entre la infancia y la enfermedad y sus consecuencias anímicas
Cuando era niña me preocupaba que Mario Rosas notara que existiera, ser la primera en entregar el ejercicio de conjugaciones (de verdad), estar en la escolta (no lo logré), estar en el coro de la capilla (iba en escuela de monjas). Llevaba una lista con todos los libros que leía y me esforzaba por leer más cada vez (cronometraba mis tiempos de lectura), escuchaba música y luego escuchaba más música (rock, casi siempre) (aunque a veces también a Juan Gabriel, Rocío Durcal, Kabah, OV7 y otros tipos de... rock). Buscaba las letras de las canciones, me las aprendía, intentaba traducirlas y entender la esencia de lo que decían. Creo que en gran medida así aprendí a hablar inglés. No me conformaba con balbucear, necesitaba entender.
En la infancia lo que uno más tiene es tiempo. Y se supone que así es como uno descubre qué es lo que más le gusta hacer, porque tiene toda una gama de cosas frente a los ojos y de ahí escoge. A mí me gustaba leer y ver películas y escuchar música y eso es lo que sigo haciendo. La mala noticia: Nunca aprendí un oficio ni terminé una carrera, así que soy del 99% de los empleados que sigue esperando que sus hobbies le PRODUZCAN DINERO. La cifra exacta es 99%, lo vi en un estudio de la Universidad de paparapapaeueooo.
La infancia queda atrás más rápido de lo que uno imagina y de repente uno se descubre en un trabajo, sin tiempo para leer, apenas con tiempo para dormir. Uno encuentra el hi5 de Mario Rosas y ve que ya se casó y tiene una morrita como de un año. Uno se descubre sorprendentemente achacoso.
Parte dos.
De cuando Sofía se descubre sorprendentemente achacosa y escribe cosas al respecto
Ya hace unos días que tengo un dolor que se distribuye del abdomen al pecho y me provoca vómito y una cantidad de malestares de los que no quieren saber. Desde el sábado hasta ahora he limitado lo que como y mi risa y mi movimiento, todo con tal de no volver a exacerbar el dolor que me aterra. La madrugada del lunes tuve que ir a urgencias a que me inyectaran un analgésico porque de plano no podía con lo que me imagino como una mancha que devora todo lo que encuentra a su paso.
Los sistemas de salud pública en México, todos lo sabemos, apestan en gran medida. Pero también apesta mi tonta desidia para arreglar mis papeles del seguro. Mes con mes me descuentan parte del sueldo para cubrir este tipo de cosas y yo ni siquiera me había tomado la molestia de darme de alta en la clínica. Muchas veces uno se queja de las cosas porque quiere que funcionen solas y no pone de su parte sino hasta que recibe un par de cachetadas guajoloteras*.
Estar enferma es un poco como volver a ser niña. Mi mamá me compra gelatinitas en el globo, me prepara comida más rica que de costumbre y puedo pasar horas tirada viendo la tele sin que me diga nada. Además, cuando se está enfermo, se tiene tiempo. Tiempo para pensar, para leer, para escuchar música -pero escuchar música en serio, no escuchar música mientras se hace otra cosa-, incluso da tiempo de actualizar el blog.
Estoy a punto de salir hacia la clínica, para determinar de una vez por todas a qué se debe este dolor insoportable. Una vez leí (creo que) a los estoicos y me cayó bien su capacidad de considerar toda la gama de probables causas de una aflicción. Cuando se es capaz de imaginar las cosas que pueden pasar es menos factible que algo nos tome por sorpresa. A veces funciona imaginar lo peor, lo más estridente y preocupante.
Sin embargo, no niego que me gustaría que fueran solo agruras.
*Conclusión: Arreglen sus papeles del seguro y de paso su AFORE y si no tienen su credencial de elector, sáquenla ya.
sábado, octubre 3
My Life Without Me, Hospice, Duraznos en Almíbar
Desperté a las dos p.m. después de dormir por seis horas totalmente alcoholizada. La noche anterior mezclé cerveza, vodka y whisky como preparatoriana alocada y toda la tarde me sentí terrible. Tenía años que no tomaba tanto durante tanto tiempo. En fin, desperté totalmente devastada, sola, con dolor de cabeza y mucho calor. Las sábanas estaban tibias, cosa que odio cuando tengo calor, pero no tenía ganas de levantarme de la cama. Luego empecé a sentir una necesidad realmente imperiosa de comer. No había nada en el refrigerador, como siempre, y tuve que llamar para pedir una pizza. En la parte de atrás del menú venían los postres y recordé cuánto me gustaban los duraznos en almíbar de niña. Pedí duraznos en almíbar.
Quería volver a dormir, pero pensé que sería trágico que el repartidor viniera y yo no fuera capaz de escucharlo porque a veces caigo en un sueño muy pesado. Pensé que lo mejor sería poner una película y revisé la repisa de DVDs.
Tenía un par de películas que seguían emplasticadas tras haberlas comprado en alguna ganga: Japón y My Life Without Me. La primera me pareció densa para el momento y la segunda, perfecta. Quité el plástico (qué terrible que ya no siento la emoción de antes al romperlo. Me sigue alegrando mucho hacerlo, pero no es como cuando no podía comprar muchas películas y solo juntaba lo suficiente como para tres al año. Eso sí era emoción, un gran evento. Con el tiempo, las cosas que más disfrutamos pueden llegar a volverse triviales) y la puse en la computadora.
No creo que sea una gran película. No me satisface el desempeño de los actores. No me parece tan buena la historia. Sin embargo, My Life Without Me me gusta muchísimo. Me encantan sus lugares comunes descarados, la abierta cursilería, el sentimentalismo inmediato. Me conmueve la inocencia con la que Anna acepta la inminencia de su muerte. Creo cualquier cosa que active mi conciencia de la conciencia de la finitud me destroza.
La protagonista también sale en el remake de Dawn of the Dead. La que sale de estilista del personaje de la protagonista es la francesa que Bruce Willis se da en Pulp Fiction. Mark Ruffalo es sencillamente encantador.
Lloré y lloré y comí duraznos en almíbar. Después puse Hospice de The Antlers para continuar con mi miseria. Llevo días intentando escribir algo sobre ellos. He leído entrevistas, visto videos, consultado todo tipo de material. Simplemente creo que es una de esas bandas que la gente necesita escuchar, aunque no lo sepa. Pero no puedo escribir absolutamente nada. Hice una reseña para Warp que creo que ya no va a salir, pues alguien más reseñó el disco. No me gustó lo que escribí porque está como inerte, pero este fragmento es claro: "Hospice es una conmovedora descripción de la tragedia que representa perder a alguien a quien se ama, nadie pudo haberlo descrito mejor: You're screaming, and cursing, and angry, and hurting me, and then smiling, and crying, apologizing".
El siguiente fin de semana volveré a ver a JuanRa después de un mes de separación. Sin duda ha sido una de las épocas más difíciles y confusas de mi vida, sin duda ha sido la más dolorosa. Estar lejos de él provoca todo tipo de cambios químicos y espirituales en mí y he llegado a la conclusión de que simplemente no podría vivir sin él. No imagino una vida en la que JuanRa no exista y no soporto la idea de la posibilidad siempre latente de su muerte o de la mía.
La conciencia de la finitud se convierte en terror cuando se ama tanto a alguien.
martes, septiembre 22
Pasó en la sala de una casa que no era mi casa
Adriano estiraba los brazos y recibía las burbujas en sus manos. Dos, tres, cuatro burbujas se iban acumulando en las palmas de sus manitas. Yo estaba impresionada. Tenía ganas de intentarlo, de ver si yo también tenía la capacidad de retenerlas. Lo intentaba.
Colocaba mi mano con la palma hacia arriba y lograba sostener una burbuja perfecta. La analizaba: era de un material pegajoso, una repugnante masa de plástico.
La dejaba caer al piso, arrepentida de haberlo siquiera intentado.
domingo, agosto 23
Walter Mitty-ing
Traducía el material adicional de un DVD de cierta película la semana pasada. El guionista (muerto hoy en día) contaba que el género con el que él disfrutaba trabajar era una cantera infinita que le daría dinero mientras viviera (evidentemente, eso se acabo para él jaja). El cine de catástrofes -explicaba- llamará la atención siempre en la medida en que la humanidad es irremediablemente morbosa, al mismo tiempo que cobarde y soñadora.
Nunca habrá un accidente al que no llegue una multitud de gente que quiera presenciar sus consecuencias. Por otra parte, todo el mundo quisiera ser un héroe pero es demasiado cobarde como para concretar lo que solo en sus fantasías tiene un grado remotamente ontológico*. Entonces las películas de catástrofes nos permiten satisfacer esa sed de presenciar las desgracias ajenas, ser el héroe y, en la mayoría de los casos, disfrutar del delicado encanto de la supervivencia. Las películas de catástrofes nos permiten por un par de horas desprendernos de la aburrida, cotidiana e insoportable (no voy a decir levedad del ser) existencia.
"A fin de cuentas todos somos Walter Mitties".
- Main Entry: Wal·ter Mit·ty
- Function: noun
- Etymology: Walter Mitty, daydreaming hero of a story by James Thurber
- Date: 1949
: a commonplace unadventurous person who seeks escape from reality through daydream
-
Pero a veces se antoja soñar con una existencia libre de catástrofes, sobre todo las personales. Se antoja no tener que sobrevivir, no tener que padecer, no tener que soportar, no tener que salir victorioso, no tener que salir de la insoportable (no diré levedad del ser) existencia cotidiana y aburrida. A veces se antoja soñar con que la vida va a seguir tranquila y sin morbo, sin proezas, sin nada más que la seguridad de que el mundo seguirá ahí cuando despertemos.
*¿Puede haber grados ontológicos? Yo digo que sí, gracias.
Ahora escucho: The Antlers - Hospice. Y usted debería hacer lo mismo.
viernes, agosto 14
Turista
Es solo que me gusta guardar una distancia entre la felicidad colectiva y yo. En muchas ocasiones por fascinación, en otras por envidia y finalmente por pura curiosidad. Veo a la gente bailar y me resulta por demás inquietante. Intento imaginar en qué están pensando, si se dan cuenta de que los estoy analizando o si están en alguna clase de trance. Recuerdo cuando mis papás bailaban de jóvenes, cómo todos los demás esperaban que yo también tuviera una inclinación a hacerlo. Ellos bailaban muy bien, a mí siempre me pareció una actividad molesta y altamente desagradable.
No solo me inquieta ver a la gente bailar. Frecuentemente me incomoda una gran parte de las actividades sociales en general; por ejemplo, el pasar de ser un desconocido a un conocido. Cuando acababa de entrar a la facultad de filosofía hablé con una chica que me pareció muy adecuada para tenerla cerca como amiga. Siempre he sido torpe para mantener conversaciones con otras mujeres y no quería estropear esta amistad en potencia desde tan temprano. Sabía que teníamos muchas cosas de qué hablar, pero no me atrevía a tocar ningún tema si ella no lo hacía primero. Así, durante meses, me angustió mucho estar sola con ella porque no quería que me encontrara poco interesante. Me reía de sus chistes y me interesaba en sus pláticas. A la gente le gusta eso. A veces hablaba con el tipo de expresiones que ella usaba. Todavía hoy en día las uso, pero ahora ya puedo decir que se las copié a mi amiga. Solo tuvieron que pasar siete años.
No sé por qué me aterra tanto el quedar fuera de lo que está sucediendo, el parecer un alienígena temeroso de ser descubierto y de los análisis que todos querrían practicarle después de quedar desnudo con su naturaleza ajena. Antes solía repetirme en la cabeza que no había pedo con ser el perpetual outsider, la turista en mi propio mundo; pero la verdad es que siempre estoy intentando no quedarme fuera. Sí hay veces en las que siento que casi lo logro. También hay veces en las que siento que el teatrito no está funcionando y que pronto empezará caer la lluvia de jitomates furiosos.
viernes, agosto 7
Woman sleeping, Man dying.
Luego abrí los ojos y vi que había dejado un DVD en la compu, se reprodujo toda la noche porque eran capítulos de una serie. Sentí ganas de escuchar a Morrissey y me di cuenta de que solo tengo uno de sus discos físicamente. Qué pena. Así que este fin de semana será el fin de semana en el que compraré lo que sea posible encontrar de su discografía. En especial espero conseguir Your Arsenal. Con albur.
jueves, agosto 6
Del pie torcido a la inconsciencia vecinal
Al pie torcido siempre le puede seguir una feria de posibilidades: más dolores corporales, malestares estomacales, estrés laboral... Comida que no se antoja (que resulta casi repugnante), un tenedor de plástico que se rompe, sopa que se derrama en la blusa blanca y deja un rastro de miseria que va del pecho al seno y que parece decir: "Sí, es un mal día y como si eso no fuera suficiente, coloco esta mancha que da fe de mi torpeza y patetismo".
A estas alturas uno ya debería saberlo: La culpa no es del pie torcido ni de la sopa. Como tampoco es culpa de los vecinos que las paredes de los departamentos de Tlatelolco permitan que todo pase de un lado a otro: gemidos, lloriqueos, festejos, diálogos de televisión, diálogos de radio, música, "música", "gemidos".
Lo único que quiero es dormir y los vecinos y su inconsciencia (oh, con que de ahí viene el título del post, qué poco predecible) se interponen entre un sueño intranquilo y yo. De cualquier forma, seguramente si lograra dormir pasaría algo de estatus "cereza en el pastel" y temblaría y moriría aplastada o algo. Mejor la inconsciencia de los vecinos.
Y es que a estas alturas uno ya debería chingado saberlo: Ningún día que empiece con un pie torcido puede terminar bien.
Haz tu magia, Morrissey.














