martes, abril 27

El encuentro del siglo.


LOLLAPALOOZA VS LAVADORA






Primer punto para Lollapalooza: tocará The National.

Traen nuevo disco así que en teoría deberá ser diferente a las cuatro veces que los he visto en vivo.

Lollapalooza 1 - Lavadora 0.
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lunes, abril 12

Dead Set


Hace unos días leía un artículo (recomendado por Paxton) sobre las razones por las que las películas de terror contemporáneas difícilmente provocan... terror. Eran varias, pero en pocas palabras postulaban que se debe a que ya nadie se arriesga. Las historias resultan predecibles -en muchas ocasiones son remakes, así que el espacio para la novedad es casi nulo- y los sustos a veces se convierten en bostezos y, la mayoría de las veces, en risas. Ahora bien, hay distintos tipos de risas: las que están provocadas por algo que nos resulta por demás ridículo y aquellas que están acompañadas por un nerviosismo que cuesta trabajo ocultar. A estas últimas generalmente las antecedió un grito de... terror. Y son las que no me canso de buscar, aunque cada vez es más difícil dar con ellas.

Big Brother ain't watching us

Dead Set es una mini serie de TV de cinco capítulos hecha en Inglaterra. La descubrí gracias a un twittero y, tristemente para todos los amantes de los zombies, no viene a salvar el género, ni a replantearlo ni a llevarlo a otro nivel. Pero sí viene a complacer con unas secuencias logradas espectacularmente (amamos las tripas y amamos ver que alguien las devore). Ayer vi los primeros cuatro capítulos y me quedé con un buen sabor de boca: sustos decentes, buenos actores y un planteamiento original y "simpático", por llamarlo de algún modo.

Todo gira alrededor del show Big Brother, con la casa llena de inquilinos que se encuentran totalmente ajenos a lo que sucede fuera de su set. La frase "Big Brother ain't watching us" [Big Brother no nos observa] resulta realmente inquietante, sobre todo si tomamos en cuenta que nosotros, los espectadores, estamos incluidos en ese gran hermano. Ya no queda nadie que observe.

La trama deja mucho, mucho que desear (no hay complejidad alguna y las problemáticas son las mismas situaciones que hemos visto sesenta veces), pero esta simplicidad queda parcialmente compensada con las referencias a películas de Romero que están por todos lados, incluso en frases enteras, como "They're coming to get you, Barbara!", por la legendaria secuencia de los hermanos en el cementerio de Night of the Living Dead.

Las tripas y la sangre aparecen a cuadro a la menor provocación y se ven muy bien. Dead Set recibe una de mis famosas enhorabuenas de pulgar porque es como una tarea escolar bien hecha, pero nada más.

domingo, abril 4

miércoles, marzo 24

No sé de cine I: The Straight Story.

Director: David Lynch



Uno de los problemas con los que me enfrento todos los días en el trabajo (para quien no me conozca: soy editora de subtítulos) es lidiar con juegos de palabras. Me gustaría poder traducir exactamente lo que The Straight Story significa, pero en un solo subtítulo sería imposible. A veces quisiera poner algún tipo de nota al pie que explicara lo que puede llegar a abarcar una palabra o una expresión completa, pero solo soy traductora de subtítulos. Una traductora de subtítulos con blog.

Straight no sólo se refiere al apellido del protagonista, también, como lo dice el título oficial en español, es una historia sencilla, directa, sin rodeos. Straight además puede ser la característica de un camino, aquel que se despliega en línea recta. Y, sin embargo, la película no se consuma en una trama simple. Más bien, es precisamente por su claridad y transparencia que se puede ver más profunda y específicamente la delicadeza del tratamiento de los personajes y los problemas que se gestan en el universo de cada uno de ellos.

Alvin, veterano de la Segunda Guerra Mundial, decide ir a visitar a su hermano Lyle, que vive a varios miles de kilómetros de distancia. Lyle acaba de sufrir un infarto, lo que provoca que Alvin tome conciencia de la finitud de la existencia de ambos y decide ir a visitarlo antes de que sea demasiado tarde; para lo que será necesario que deje atrás una vieja rencilla que provocó una separación prolongada por varios años. Alvin es un anciano que no puede conducir y vive con su hija, Rose, que padece algún tipo de impedimento mental y del lenguaje. Finalmente, decide hacer lo que cualquiera haría: atravesar una buena parte de Estados Unidos en su podadora.

The worst part of being old is remembering when you was young.

The Straight Story dibuja la vida de un hombre que se descubre peligrosamente cerca de la muerte (la suya y la de su hermano) y que por primera vez recibe pistas de su impotencia ante ella. Pero antes de abandonarse a la lamentación y el arrepentimiento, Alvin, maravillosamente interpretado por Richard Farnsworth en su último papel antes de morir, decide sobreponerse a sus limitaciones naturales y emprender un largo viaje. Entre los testigos de la proeza brota un sentimiento que va siempre de la sorpresa al respeto. Todos se vuelven un eslabón para que Alvin llegue a su destino y él deja una marca en cada uno, la mayoría mucho más jóvenes que él.

Lejos de ser aleccionadora, estamos ante una película que angustia, como casi todo lo que hace Lynch. La idea de encontrarse inútil y dependiente después de haber sobrevivido una guerra puede convertirse en una maldición que pocos logran sacudirse. Alvin Straight sabe que su vida está llegando a un fin y que su cuerpo responde cada vez menos a sus órdenes, pero es esta conciencia lo que le permite realizar el último esfuerzo que resulta doble: moral y físico. Debe tragarse su orgullo y volver a hablar con su hermano y debe ponerse en marcha para lograr llegar a verlo. Toda la travesía está enmarcada en paisajes extenuantes, pero la música es el elemento clave que realza y equilibra los contextos de la película.

El score, como en tantas otras ocasiones en el cine de Lynch, fue elaborado con el cuidado impecable que solo puede verse reflejado en las composiciones de Angelo Badalamenti. Los temas de Rose y de Alvin resultan conmovedores y resplandecientes en su belleza country-instrumental. Basta con cerrar los ojos y escuchar el score completo, la película se desliza lentamente en la memoria con todos sus detalles; desde la sonrisa llena de preocupación de Rose al ver partir a su papá, hasta la alegría y complacencia de Alvin al encontrarse sobre el camino que lo llevará a reunirse con su hermano después de tanto tiempo de no estar cerca.


Quizá debí especificar desde el comienzo que es el retrato de un caso verídico. Pero en realidad no creo que haga falta cuando lo que provoca esta película es tan palpable y, a fin de cuentas, real.



Recibe dos de mis famosas enhorabuenas de pulgar.

martes, febrero 23

No sé de cine

Mi querido amigo, el joven cineasta Alejandro Murillo, dijo una vez -algo parecido a- que muchas personas gustan de ver películas, pero pocas saben de cine. Yo, sin pena y sin aflicción, me incluyo entre los que no saben de cine. Los que, cuando acaba una película, solo atinan a decir: "me gustó/no me gustó" y arrojan un juicio más bien inocente (por no decir ignorante). Pero por lo menos tampoco formo parte del grupo de babosos que afirma triunfalmente y a todo volumen que "la película tenía muy buena foto", sin tener la menor idea de lo que quieren decir con eso.

Esta inocencia (por no decir ignorancia) es la única herramienta con la que cuento para hablar de cine. Es por eso, querido y desocupado lector, que lanzo esta advertencia, porque aquí no encontrará otra cosa que una sencilla opinión (y quizá una anécdota personal eventualmente). En primera instancia había hablado con Paxton sobre hacer recomendaciones de películas sangrientas, pero no veo por qué he de limitarme a eso, si me gusta de todo.

Como conclusión: No sé de cine, pero no puedo imaginar cómo sería mi vida si no pudiera ver las decenas de películas que veo mensualmente. No sé de cine, pero no puedo evitar querer invitar a alguien a ver algo que me dejó fascinada, no puedo evitar compartirlo. No sé de cine, pero amo al cine. Espero que algunos o muchos de ustedes encuentren que este amor es contagioso y con eso me daré por bien servida.

Pronto, la primera recomendación en No sé de cine.

miércoles, enero 6

Mis 26 películas favoritas de la década que ya pasó.

Hacer listas de cosas favoritas es como salir con prisa de la casa: de antemano sabes que se te olvidó algo. Sin embargo, no me aguanté las ganas (provocadas por la lista de @rotch, que pueden ver aquí) y éste es el resultado: 26 películas que en estos últimos 10 años han sido representativas e importantes en mi vida. El proceso de selección fue todo un ejercicio mnemotécnico y no fue nada sencillo.

NO, no sé mucho de cine. NO me regañes, Alejandro Murillo.


26


The Village
2004. Dirigida por M. Night Shyamalan.



25


Saw
2004. Dirigida por James Wan.



24


Legally Blonde
2001. Dirigida por Robert Luketic.



23


Dogville
2003. Dirigida por Lars von Trier.



22


El Hueco de mi Corazón (Ett hål i mitt hjärta)
2004. Dirigida por Lukas Moodysson.



21


El Viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi)
2001. Dirigida por Hayao Miyazaki.



20


Garden State
2004. Dirigida por Zach Braff.



19


Lost in Translation
2003. Dirigida por Sofia Coppola.



18


Match Point
2005. Dirigida por Woody Allen.



17


Spider
2002. Dirigida por David Cronenberg.



16


Hable con ella
2002. Dirigida por Pedro Almodóvar.



15


Dawn of the Dead
2004. Dirigida por Zack Snyder.



14


24 Hour Party People
2002. Dirigida por Michael Winterbottom.



13


Big Fish
2003. Dirigida por Tim Burton.



12


REC
2007. Dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza.



11


District 9
2009. Dirigida por Neill Blomkamp.



10


28 Days Later...
2002. Dirigida por Danny Boyle.



9


The Man Who Wasn't There
2001. Dirigida por Ethan y Joel Coen.



8


Tres... Extremos (Sam gang yi)
2004. Dirigida por Fruit Chan, Takashi Miike y Park Chan-wook.



7


Stranger than Fiction
2006. Dirigida por Marc Forster.



6


El Espíritu de la Pasión (Bin-jip)
2004. Dirigida por Kim Ki-duk.



5


Oldboy
2003. Dirigida por Park Chan-wook.



4


Kill Bill (Vols. 1 & 2)
2003-2004. Dirigida por Quentin Tarantino.


3


The Lord of the Rings
2001-2003. Dirigida por Peter Jackson.



2


Dolls
2002. Dirigida por Takeshi Kitano.



1


Mulholland Dr.
2001. Dirigida por David Lynch.

jueves, diciembre 31

Mis cosas favoritas del año que acaba.

Como siempre, la aclaración pertinente: No me importa en realidad el año en el que salieron las cosas, sino el momento en el que llegaron a mí. Y ese momento fue, evidentemente, durante el transcurso del 2009.

Lo mejor:

Libro:
Siento una sana fascinación por los temas apocalípticos. Lullaby de Chuck Palahniuk.

Película:
Sin duda, District 9. Hacía ya mucho tiempo que no me sentía tan desesperanzada.
Otras menciones:
Inglourious Basterds. Trick 'r Treat.

Serie de televisión:
Posiblemente una de las series más inteligentes de los últimos tiempos. O la más. Temporada 2 de Damages.

Canción:
No hay otro modo de describir esta canción: es perfecta.
Just War de Danger Mouse & Sparklehorse ft. Gruff Rhys.

Disco:
El mejor relato de la angustia original.
The Antlers, Hospice.

Concierto:
Impecable, breve y terriblemente triste.
The Antlers. 29 de octubre, Los Ángeles.

Blog de música:
Sin duda, Flaming Milk.





-Ya más personal-


Post en Gracias, no:
No hay mucho de dónde escoger.
Walter Mitty-ing

El mejor día:
Cuando JuanRa llegó a recoger mis restos a San Diego, después de viajar por 12 horas desde la Ciudad de México, con escala en Guadalajara y Los Ángeles. Solo para verlo. Y valió la pena.

Mención más que especial
para Eileen Truax (también conocida como Chilangelina) por hacerme la mayor cantidad de paros que alguien me ha hecho. Nunca terminaré de agradecerles, Eileen.

Esto nos lleva directamente a la mejor ciudad:
Los Ángeles. Yo no entendía la fascinación y alardeo, pero de verdad no conozco otro lugar como LA. He odiado casi todas las ciudades gringas que he pisado (Austin, te estoy viendo), pero LA es todo lo que dicen que es. Mucha falsedad, pero también mucha sinceridad. Nunca había visto tantos vagabundos loquitos en un solo lugar :D


Lo peor:

- La peor película que vi fue 2012. Y eso que a mí me encanta el cine de catástrofes, pero es que no puedo creer la tomada de pelo que es este engendro derrochador de efectos especiales y diálogos predecibles y baratos. Pero no creo que busque ser mucho más, así que bien por ella.
- El peor día del año fue el que pasé en urgencias de un hospital acá por Tlatelolco. Jamás me había sentido tan humillada e impotente. Espero un día poder terminar de escribir sobre esa semana del terror que pasé cuando me enfermé. Por ahora no me animo, solo dejaré este recordatorio. A veces hace falta que sucedan cosas como esta para que uno valore cada detalle de la vida: desde poder caminar hasta la familia que nos rodea y apoya. Creo que lo mejor de lo peor del año es que aprendí mi lección.

Que tengan un gran 2010.

martes, diciembre 15

Estudio del paralelismo entre la infancia y la enfermedad y sus consecuencias anímicas

A los 9 años las cosas son más sencillas en un 98%. Es un estudio comprobadísimo, llevado acabo por unos científicos especializados en la materia, con varios doctorados en el tema que estamos tratando. "La infancia es más sencilla que lo que viene después", decía Spinoza en uno de sus famosos axiomas, que pueden encontrar en el conocido libro de Spinoza.

Cuando era niña me preocupaba que Mario Rosas notara que existiera, ser la primera en entregar el ejercicio de conjugaciones (de verdad), estar en la escolta (no lo logré), estar en el coro de la capilla (iba en escuela de monjas). Llevaba una lista con todos los libros que leía y me esforzaba por leer más cada vez (cronometraba mis tiempos de lectura), escuchaba música y luego escuchaba más música (rock, casi siempre) (aunque a veces también a Juan Gabriel, Rocío Durcal, Kabah, OV7 y otros tipos de... rock). Buscaba las letras de las canciones, me las aprendía, intentaba traducirlas y entender la esencia de lo que decían. Creo que en gran medida así aprendí a hablar inglés. No me conformaba con balbucear, necesitaba entender.

En la infancia lo que uno más tiene es tiempo. Y se supone que así es como uno descubre qué es lo que más le gusta hacer, porque tiene toda una gama de cosas frente a los ojos y de ahí escoge. A mí me gustaba leer y ver películas y escuchar música y eso es lo que sigo haciendo. La mala noticia: Nunca aprendí un oficio ni terminé una carrera, así que soy del 99% de los empleados que sigue esperando que sus hobbies le PRODUZCAN DINERO. La cifra exacta es 99%, lo vi en un estudio de la Universidad de paparapapaeueooo.

La infancia queda atrás más rápido de lo que uno imagina y de repente uno se descubre en un trabajo, sin tiempo para leer, apenas con tiempo para dormir. Uno encuentra el hi5 de Mario Rosas y ve que ya se casó y tiene una morrita como de un año. Uno se descubre sorprendentemente achacoso.

Parte dos.
De cuando Sofía se descubre sorprendentemente achacosa y escribe cosas al respecto

Ya hace unos días que tengo un dolor que se distribuye del abdomen al pecho y me provoca vómito y una cantidad de malestares de los que no quieren saber. Desde el sábado hasta ahora he limitado lo que como y mi risa y mi movimiento, todo con tal de no volver a exacerbar el dolor que me aterra. La madrugada del lunes tuve que ir a urgencias a que me inyectaran un analgésico porque de plano no podía con lo que me imagino como una mancha que devora todo lo que encuentra a su paso.

Los sistemas de salud pública en México, todos lo sabemos, apestan en gran medida. Pero también apesta mi tonta desidia para arreglar mis papeles del seguro. Mes con mes me descuentan parte del sueldo para cubrir este tipo de cosas y yo ni siquiera me había tomado la molestia de darme de alta en la clínica. Muchas veces uno se queja de las cosas porque quiere que funcionen solas y no pone de su parte sino hasta que recibe un par de cachetadas guajoloteras*.

Estar enferma es un poco como volver a ser niña. Mi mamá me compra gelatinitas en el globo, me prepara comida más rica que de costumbre y puedo pasar horas tirada viendo la tele sin que me diga nada. Además, cuando se está enfermo, se tiene tiempo. Tiempo para pensar, para leer, para escuchar música -pero escuchar música en serio, no escuchar música mientras se hace otra cosa-, incluso da tiempo de actualizar el blog.

Estoy a punto de salir hacia la clínica, para determinar de una vez por todas a qué se debe este dolor insoportable. Una vez leí (creo que) a los estoicos y me cayó bien su capacidad de considerar toda la gama de probables causas de una aflicción. Cuando se es capaz de imaginar las cosas que pueden pasar es menos factible que algo nos tome por sorpresa. A veces funciona imaginar lo peor, lo más estridente y preocupante.

Sin embargo, no niego que me gustaría que fueran solo agruras.

*Conclusión: Arreglen sus papeles del seguro y de paso su AFORE y si no tienen su credencial de elector, sáquenla ya.

sábado, octubre 3

My Life Without Me, Hospice, Duraznos en Almíbar

Esta tarde estuvo muy movie-album-food.

Desperté a las dos p.m. después de dormir por seis horas totalmente alcoholizada. La noche anterior mezclé cerveza, vodka y whisky como preparatoriana alocada y toda la tarde me sentí terrible. Tenía años que no tomaba tanto durante tanto tiempo. En fin, desperté totalmente devastada, sola, con dolor de cabeza y mucho calor. Las sábanas estaban tibias, cosa que odio cuando tengo calor, pero no tenía ganas de levantarme de la cama. Luego empecé a sentir una necesidad realmente imperiosa de comer. No había nada en el refrigerador, como siempre, y tuve que llamar para pedir una pizza. En la parte de atrás del menú venían los postres y recordé cuánto me gustaban los duraznos en almíbar de niña. Pedí duraznos en almíbar.

Quería volver a dormir, pero pensé que sería trágico que el repartidor viniera y yo no fuera capaz de escucharlo porque a veces caigo en un sueño muy pesado. Pensé que lo mejor sería poner una película y revisé la repisa de DVDs.



Tenía un par de películas que seguían emplasticadas tras haberlas comprado en alguna ganga: Japón y My Life Without Me. La primera me pareció densa para el momento y la segunda, perfecta. Quité el plástico (qué terrible que ya no siento la emoción de antes al romperlo. Me sigue alegrando mucho hacerlo, pero no es como cuando no podía comprar muchas películas y solo juntaba lo suficiente como para tres al año. Eso sí era emoción, un gran evento. Con el tiempo, las cosas que más disfrutamos pueden llegar a volverse triviales) y la puse en la computadora.

No creo que sea una gran película. No me satisface el desempeño de los actores. No me parece tan buena la historia. Sin embargo, My Life Without Me me gusta muchísimo. Me encantan sus lugares comunes descarados, la abierta cursilería, el sentimentalismo inmediato. Me conmueve la inocencia con la que Anna acepta la inminencia de su muerte. Creo cualquier cosa que active mi conciencia de la conciencia de la finitud me destroza.

La protagonista también sale en el remake de Dawn of the Dead. La que sale de estilista del personaje de la protagonista es la francesa que Bruce Willis se da en Pulp Fiction. Mark Ruffalo es sencillamente encantador.



Lloré y lloré y comí duraznos en almíbar. Después puse Hospice de The Antlers para continuar con mi miseria. Llevo días intentando escribir algo sobre ellos. He leído entrevistas, visto videos, consultado todo tipo de material. Simplemente creo que es una de esas bandas que la gente necesita escuchar, aunque no lo sepa. Pero no puedo escribir absolutamente nada. Hice una reseña para Warp que creo que ya no va a salir, pues alguien más reseñó el disco. No me gustó lo que escribí porque está como inerte, pero este fragmento es claro: "Hospice es una conmovedora descripción de la tragedia que representa perder a alguien a quien se ama, nadie pudo haberlo descrito mejor: You're screaming, and cursing, and angry, and hurting me, and then smiling, and crying, apologizing".


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El siguiente fin de semana volveré a ver a JuanRa después de un mes de separación. Sin duda ha sido una de las épocas más difíciles y confusas de mi vida, sin duda ha sido la más dolorosa. Estar lejos de él provoca todo tipo de cambios químicos y espirituales en mí y he llegado a la conclusión de que simplemente no podría vivir sin él. No imagino una vida en la que JuanRa no exista y no soporto la idea de la posibilidad siempre latente de su muerte o de la mía.

La conciencia de la finitud se convierte en terror cuando se ama tanto a alguien.


martes, septiembre 22

Pasó en la sala de una casa que no era mi casa



Anoche soñé que estaba con Adriano, uno de mis sobrinos, en la sala de una casa que no era mi casa. Él tenía en las manos una de esas cosas que traen jabón para hacer burbujas. Lo veía agitar el arito dentro del jabón, listo para soplarle. Yo no quería dejar que lo hiciera porque recordaba la decepción que me provocaba de niña que las burbujas se reventaran cuando mis manos las alcanzaban. Me hacía sentir que mientras yo estuviera cerca o tuviera contacto con las esferitas brillantes, las destruiría; entonces hacía lo posible por que Adriano no padeciera lo mismo que yo. Pero de todos modos lo hacía, soplaba hacia arriba y las burbujas salían multiplicadas instantáneamente. Veía cómo el niño se estiraba para tocarlas y me preparaba para consolarlo después de la desesperación que sentiría por alcanzar y destruir. Alcanzar y destruir.

Adriano estiraba los brazos y recibía las burbujas en sus manos. Dos, tres, cuatro burbujas se iban acumulando en las palmas de sus manitas. Yo estaba impresionada. Tenía ganas de intentarlo, de ver si yo también tenía la capacidad de retenerlas. Lo intentaba.

Colocaba mi mano con la palma hacia arriba y lograba sostener una burbuja perfecta. La analizaba: era de un material pegajoso, una repugnante masa de plástico.

La dejaba caer al piso, arrepentida de haberlo siquiera intentado.