martes, junio 19

The Nature of Chance

A veces sí me preocupa que ningún libro me vuelva a gustar tanto como The Invention of Solitude. Por lo menos dos veces por semana pasa algo que me hace recordar algún pasaje y llego a mi casa y otra vez releo que una que dos que diez páginas. Lo más extraño es que aunque la segunda parte es mi favorita, siempre termino releyendo la primera. La segunda la disfruto más tomando cachos al azar. No me acuerdo si he hablado de esto antes. El punto es The Nature of Chance. Ni sé cómo traducirlo.



Qué le pasa a la casualidad, nos azota todo el tiempo. Ha de ser algún tipo de condena, aunque a veces resulta benéfica. Cuando decides faltar a una clase y no llega el maestro, por ejemplo. Por poner un ejemplo estúpido. No se me ocurren ejemplos no-estúpidos. De todos modos qué. Cuál es el punto.

Llegué al hi5 de un wei de la facultad por una serie de casualidades. Entre sus gustos musicales está Radio head. Radio head. Ojalá sea un chiste local.

En el trabajo me senté junto a un muchachito de 17 años y empezamos a platicar de cualquier tontería. De alguna manera la plática se concentró en que él vivía en Bosques de Aragón. Le conté de mi tía de Bosques de Aragón. Resultó vivir en la misma calle, ser su vecino; resultó que conoce a mi tía e incluso a mi papá. The nature of chance.

Tuve una amiga a la que quise mucho, que luego me quería madrear y me dijo cosas horripilantes. Nos conocimos cuando teníamos 14 años y por cuestiones que aún ahora no tengo claras (pero tenían que ver con un hombre) nos dejamos de hablar durante un par de años. Me dijo que la próxima vez que nos viéramos me iba a partir la madre. Resulta que su hermana J entró a trabajar a Telvista, a la misma campaña en la que yo estoy. Después de recuperarme de la impresión bajé a comprarme unos tacos de canasta y me quedé como poste cuando la vi sentada afuera del trabajo, seguramente esperando a su hermana J. Estaba igualita: flaca, despistada. Como cuando éramos mejores-amigas. Nos saludamos e hicimos comentarios torpes. Qué has hecho. Pues aquí trabajando. Y tú. Pues haciendo el servicio, ya sabes, el desmadre que es titularse. Sí, ja... Mi hermana entró a trabajar aquí. Sí, la vi allá arriba, qué cagado. Sí, verdad. ¿Ya tienes celular? Sí, pásame el tuyo. Etcétera.

Ésta canción me hace pensar en las buenas épocas:




La casualidad. Cuántas cosas más se conectan allá afuera. Me dan ganas de conocerlas todas de una vez, las pasadas y las futuras. Probablemente no podría con ello.

Carajo, otra vez me quedé hojeando el libro. Ya son las tres. Te juro que sí me levanto a las ocho.

30 comentarios:

Anónimo dijo...

o es solo que todos los perdedores terminan en el mismo lugar...

Gilmar Ayala dijo...

Sofía, ahora lee Cuaderno Rojo de Paul Auster. También te dejará sorprendida.

koza del demonio dijo...

Soy asiduo lector de tu blog desde hace unos meses, me gusta mucho... No se porque!

Pero llevo más o menos los mismos meses pensando en esta rola, nunca pude saber el nombre de la banda qu ela tocaba y , la neta, me daba penita cantarselas a mis compañeros de mi amterior empleo para qque me sacaran de la duda (a mi me daba pena que las cantaran los radioescuchas en los teléfonos pa que los sacaramos de la duda)...

Muchas gracias!!!

Simplemente Diego dijo...

Aqui en la ciudad me encontrado a bastantes personas que no había visto desde hace años: compañeros de escuela, parientes lejanos, etc., aunque nada tan curioso como para ser descrito dentro de eso que llamas the nature of chance.
Saludos, disculpa por que mi comentario esta medio escueto, y pues te deseo lo mejor del mundo :)

ka! dijo...

Pues...es que en sí la vida está siempre llena de sucesos concatenados.. de gente que al final está conectada con uno y con lugares que al parecer uno se encuentra vinculado y lo redescubre siempre..

Gusto como siempre Sofia.

maus dijo...

todas esas son cosas del dddiiiaaabbblllooo!!

parecen casualidades pero no lo son, el rey de las tinieblas las ha puesto ahí para que creas en el.

maus dijo...

perdón, corrección.

"creas en él".

corregido.

cineto dijo...

El Allen Paulos concluye en un libro suyo que "lo raro es altamante predecible"
Y elabora un ejemplo de libro de texto de probabilidad:
Si cada persona de un grupo grande (~200 millones) conoce a unas 1500 personas, despues de un rato de combinatorias, divisiones y heuristicas, resulta que la probabilidad de que dos personas elegidas al azar se conozcan, es de menos del uno porciento (nada sorprendente aun). Pero la probabilidad de que esten unidas por una cadena de dos intermediarios es mayor que el 99% (!).

Asi que, lo raro,lo inesperado, seria que despues de un rato de platicar con alguien, no resulten "conocidos en segundo grado"

es mi nombre Berenice dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
es mi nombre Berenice dijo...

Felipe, el novio de Tamara, escribió un post muy bonito (que ahora está perdido), y que refiere a esta necesidad de coincidencias como una nueva religión. Obviamente lo hace irónicamente. La llama coincidentismo... y pus ya no puedo parafrasear porque soy muy chafa, pero básicamente dice que es ahora la nueVa base de nuestras creencias.
Como sea, yo soy fan y me encanta pensar que "estoy esperando la casualidad más grande de mi vida".
Je, creo que eso es retro.

Chipocludo McFly dijo...

es como para escibir una pelicula, suena chido eso, y lo peor es ke por lo mismo de ser algo tan cercano a ti lo keremos leer y releer...

saludos!

Jair Trejo dijo...

Dice Kurt Vonnegut en "Las Sirenas de Titán":

"El azar es la forma en que el viento se arremolina y el polvo se asienta después de haber pasado Dios"

Uno de los personajes, Winston Niles Rumfoord, crea la religión de Dios, el absolutamente indiferente, la cual desprecia la noción infantil de un Dios que se preocupa por articular el azar de maneras favorables (o perjudiciales) para nosotros.

paola dijo...

pues mmmm.... llegue a tu blog por casualidad (tengo la seria intencion de algun dia casarme y tener hijitos y ponerle a mi hija sofia) y mi hermana (a la que a veces me quiero madrear por babosa) entro esta semana a trabajar en telvista, un call-center o algo asi. asi que si trabajas por el bancomer de bolivar, pues la coincidencia ya estuvo.

finísima persona dijo...

pero qué?

no te partió tu magre?

chafa

Justo Medio dijo...

sí, yo esperaba que el relato culimnara según sus propias leyes: la rompida de madre.

Gaby dijo...

Gabrielle dijo, en el capítulo del Martes pasado que las mejores amigas van y vienen, pero la corona es para siempre.

(¿?)

chilangelina dijo...

Lo que seria interesante es poder deducir cuando una "casualidad" califica para ser considerada "milagro". Por ejemplo, cuando tenias que estar en un lugar, por casualidad no estuviste, y resulta que te salvaste de morir. Esas cosas.


Oye, hoy es cumpleaños de mi blog, si quieres ve y llevate un pedazo de pastel

Morena dijo...

Tanto y tanto lo escuchas que a veces no lo tomas en serio pero si que "la vida da muchas vueltas" y en una de tantas nos volvemos a encontrar...

http://claudiabulario.blogspot.com/2006_09_01_archive.html

Yo, Vakero dijo...

que buena rola la de Filter!

:::X@Vy_Thê_M@N::: dijo...

coinsidencias de la vida, lo curioso es que no te madrio (wiii) cosas que uno dice cuando anda emputado

Feyo dijo...

Vaya, tendre que leer ese libro.

Recuerdo que el post de tu amiga fue el primero que lei aqui, cuando todo era tan azul

Sánchez Villa dijo...

¡Ah, qué casualidad, porque yo también pensé anoche en la causalidad!

Patilu dijo...

No existe la casualidad y lo que nos parece un mero accidente surge de las más profunda fuente del destino.

Lo lei en un blog hace tiempo. interesante no? y mas con las cosas que te han pasado.

Saludos!

Daniel 4:20 dijo...

Ja, hablando de "The Nature of Chance"... simplemente hay que analizar el porque se me ocurrió volver a meterme a leer tu blog de nuevo.

Pues soy Daniel (aka "chico progre"), y como te dije, ya tenía un buen rato que te leía, pero luego me aparte un poco de esto de los blogs, regresé, nature of chance, trabajamos en el mismo lugar me acordé de tu nombre, todo se relacionó en mi cabeza y blah, aqui estoy escribiendo.

Lo más curioso es que encontré que el último post es muy ad hoc para la situación. De hecho, en lo que buscaba la dirección, empezaba a planear dejar algún comentario en la última entrada que tuvieras. usted sabe, para hacer notar que si vine a leer un rato. Me empezaba a preocupar que encontrara uno de esos posts incomentables y que yo llegara con mi comentario de me-valió-madres-lo-que-escribiste-no-mas-pasé-a-saludar... La casualidad hizo mas sencilla mi aparición.

Ya escribí mucho.

Nos vemos.

Bueno ciao.

Sofía dijo...

¡¡CHICO PROGRE!!

¿Puedo decir algo más sobre mi punto?
Este muchacho oyó por ahí en el trabajo que me llamo Sofía y estudio filosofía... Y tómala! Que se da cuenta que era el mismo personaje del blog gracias, no!

COSA DEL DIABLOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Eh. La casualidad. NO chico progre. Chico progre es chido. Saludos chico progre!

Tonto Simón dijo...

Seguro le dio cruda moral durante los mismos años que tú creíste que quería partirte la madre.

Rodrigo Lobato dijo...

No sé si ya te preguntaron en los comentarios, no los leí todos, pero Sofía, ¿quién es el autor de ese libro? porque me pareció bien interesante.

Enrico dijo...

¡Ya regresaaaaaaaaa!

Luis Frost dijo...

Heeeey.... Aunque no directamente, me recomendaste el libro. Ya lo leí y es MUY bueno. Ahora voy a dedicarme a enlazar casualidades. ¿Encontrar un blog que no esperabas cuenta?

guillen dijo...

Por alguna razón vuelven a pasar casualidades:

1.- Tengo 18 años y en mi Hi5 insisto en que me gusta Radiohead.
(Pero sé que no fui el chico del relato porque no le puse Radio Head).

2.- Vivo en Bosques de Aragón.

Saludos y espero no te moleste que te agregue a mi blogroll.