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sábado, julio 5

I wanna be adored

o I've never met anyone quite like you before

Dedicado a mis amigos un poco, un poco a tu lejanía.

Quisiera poder imprimirle mejor redacción a esto, será imposible. Son casi las cinco de la mañana y tengo algunos vodkas, unos tragos de cerveza y un caballito de tequila encima. No estoy lo que se dice ebria, pero me cuesta enfocar las letras en el monitor. Huelo mucho a cigarro, eso me molesta. "Lo que se dice ebria", jajaaja.

En fin. Gracias, Niche y Alejandro, porque nadie baila Combat Baby como ustedes. Nadie puede hacerme sentir bien como ustedes. Yo pensaba que literalmente hoy iba a morir, tanto extraño al hombre que está en Nueva York. En algún momento pensé en ponerme a llorar y correr a mi casa a leer su mail en mi bandeja de entrada, pero ahí están ustedes con sus discos two thousands y sus readys for the floors y bueno.

Gracias por escuchar sobre un eje dos difuso I wanna be adored, gracias por un abrazo inolvidable en el que afirmamos que nunca habíamos conocido a alguien así. Aunque por la peda ninguno se acordaba de las letras, los balbuceos significaron todo.

Mientras estábamos en el pasagüero, enojados por la mala calidad de la exposición (creo que todos lo pensamos: Jardón saca mejores fotos, mucho mejores), pensé que sería una noche aburrida y larga. A media noche salimos de ese insufrible lugar (si ya sé que lo odio, ¿por qué sigo yendo?), caminamos por las calles del centro y de pronto llegamos a la verdadera fiesta, alejada de ese bullicio falso y disfrazado de rock y fotografías de rock. Aquel no es rock. Este sí fue rock. Leonel poniendo desde Blur hasta Happy Mondays y Morrissey (Niche, no te gusta Moz, pero te quiero), y los Von Bondies y Stone Roses y Rancid y Ramones y bailé tanto que me tuve que quitar las botas para seguir con el contoneo.

El lugar me hizo pensar de inmediato en la tocada que he querido organizar desde hace tiempo. Es un buen lugar, es barato, tiene buena seguridad y sonido, en algunas zonas se puede fumar. Voy a organizar esa tocada.

Pienso que debo estar feliz, porque tú estás en Nueva York y yo estoy en las calles del centro histórico del distrito federal, de la ciudad de méxico. Escribo con minúsculas porque no puedo más.

La verdad es que te extraño y ya me cansé de contar con las yemas de los dedos los días que faltan. Sábado, domingo, lunes, martes, miércoles.

Durmiendo el tiempo pasa más rápido. La cama está ahí. Y yo voy a dormir.